01La estructura responde a las preguntas del cliente
Organizamos los contenidos según lo que necesita conocer tu audiencia: servicios, productos, trabajos, información de la empresa y vías de contacto. Una web útil permite encontrar esos elementos y entender su relación. También definimos qué información merece una página propia y qué puede resolverse dentro de una sección.
02Contenido y diseño trabajan juntos
El proyecto necesita textos claros e imágenes pertinentes. Revisamos los materiales disponibles y acordamos qué debe prepararse, adaptarse o producirse. El diseño considera la lectura y la navegación desde distintos tamaños de pantalla. Los llamados a la acción deben corresponder con el siguiente paso real: consultar, conocer una solución o solicitar información.
03Decisiones que conviene tomar antes de desarrollar
Precisar estas decisiones ayuda a evitar expectativas distintas sobre la entrega:
- Páginas, idiomas y funciones que necesita la primera versión.
- Quién proporciona y aprueba textos, imágenes e información comercial.
- Dónde se recibirán las consultas y quién les dará seguimiento.
- Necesidades de actualización, alojamiento e integraciones que deben evaluarse.
04Revisar el recorrido antes de publicar
El desarrollo se completa con la revisión de contenido, navegación y funciones acordadas. Los enlaces y mecanismos de contacto necesitan comprobarse en el entorno donde funcionará el sitio. También conviene definir quién mantendrá actualizada la información después de publicarlo. Esa responsabilidad y cualquier acompañamiento posterior deben quedar claros en la propuesta.